22 ago. de 2009

La Wiphala y la Tricolor en tiempos del Estado Plurinacional

 


Por Miguel Ángel Blancourt Aguirre

INTRODUCCION
Carlos Mesa, entre otros, criticaron duramente no solo la emisión del Decreto Supremo Nº 241, del 5 de agosto, que reglamenta todos los aspectos relacionados a los símbolos patrios, sino a la gente que votó por la Nueva Constitución por no haberse percatado -según él- del enorme equívoco cometido al aceptar a la wiphala como símbolo patrio, la misma que, fuera de no representar a todo el país, ni siquiera tiene un origen claro que permita legitimarla como representativa de los pueblos indígenas del altiplano de Bolivia.

La mayoría de los medios privados de comunicación reflejaron estas opiniones, auspiciando frases altisonantes tendientes a manipular la opinión pública, confirmando las ideas de Chomsky acerca del papel de los medios en la manipulación de la gente.

Se hace necesario plantear un debate que analice este tema desde un punto de vista neutral, que analice cuál es la identidad nacional que los símbolos patrios buscan representar para ver si éstos poseen la legitimidad que tanto se le reclama a la wiphala.

EL RETRATO REPUBLICANO DE LA BOLIVIANIDAD

Dando algunas pautas para el debate, cabe recordar que Bolivia nació con el nombre de Bolívar en 1825. El héroe del mismo nombre fue la personificació n del poder constituyente de Bolivia, pues estuvo a cargo de la redacción de la primera carta fundamental. Precisamente esta primera ley es la que retrataba las características de los bolivianos: ciudadanos que hablan español, que saben leer y escribir y que percibían anualmente cierto nivel de renta.

Si tomamos en cuenta este retrato del ciudadano boliviano, tendríamos que coincidir en que menos del 20% de la población boliviana de ese entonces, eran considerados como tales.

Esto retrataba también el hecho de que se prescindió completamente de la opinión de los indígenas en la decisión de fundar un Estado al que debían estar sometidos y que, de hecho, fueron sometidos desde el principio.

Los indígenas no se apropiaron de la idea de ser bolivianos, porque esa idea les era ajena. Al contrario; toda nuestra historia republicana está plagada de episodios, más o menos conocidos, acerca de las luchas indígenas por autodeterminació n.

CÓMO SE HIZO PAÍS ENARBOLANDO LA BANDERA

La bandera boliviana, tal como la conocemos hoy, fue adoptada en el año 1851 y su uso se reglamentó mediante un decreto de julio de 1888. Su legitimación como símbolo patrio, junto con la consolidación del poder del Estado sobre el territorio, se la realizó en varios episodios.
Uno de esos episodios, ocurrió cuatro años luego. En 1892 el pueblo guaraní tuvo -tal vez- su primer contacto oficial con el Estado boliviano, del que se enteraron que formaban parte. Para ello, el Estado boliviano dispuso que una comisión especial fuera a explicarles, aunque no con mucha amabilidad, que debían someterse a las leyes bolivianas. Esa comisión especial fue el propio ejército que, enarbolando la rojo, amarillo y verde, sin decir nada previo, fue a masacrarlos en lo que se conoce hoy como la masacre de Kuruyuki. Tal fue la pérdida para los chiriguanos, que se cree que este pueblo legendariamente indómito, fue diezmado casi hasta el exterminio; más de 7000 chiriguanos perecieron. De hecho, Fernández Sanabria cree que la masacre de Kuruyuki significa el exterminio de los chiriguanos como nación independiente y otro considera que la demografía chiriguana se está recuperando de esta masacre recién desde hace 20 años atrás.
Aproximadamente 40 años más tarde, cuando Bolivia se hallaba ya muy metida en las emergencias de la Guerra del Chaco, brigadas de reclutamiento, enarbolando la rojo, amarillo y verde, patrullaban el altiplano cazando indígenas para enviarlos al frente, sin importarles si estaban de acuerdo o no.

La madre patria, cuyos representantes desde la década de 1870 habían decidido rematar las tierras de comunidad y someter a los indígenas de las tierras altas, a un régimen de esclavitud que duraría aproximadamente cien años, que les negaba el derecho a la educación y a intervenir en la elección de los representantes nacionales, ahora les exigía que vayan a sacar cara por ella en las arenas del Chaco. Precisamente esta sociedad boliviana, atrasada y precapitalista, construida sobre las espaldas de los indígenas, es la que se vio retratada en el frente de batalla: los indígenas estaban a cargo de abrir caminos y zanjas y, luego, ir al frente para formar el primer escudo contra las balas enemigas; mientras que los citadinos intervenían en la batalla, cuando la carne de cañón se acababa.

Así se construyó la mentada bolivianidad a lo largo de nuestra historia: obligando con las armas, matando y oprimiendo; nunca a través del diálogo, nunca a través del acuerdo, y en muchos de estos episodios el nombre de Bolivia y los colores de la bandera representaron, para el indígena, el símbolo de la opresión y de la matanza.

LA ROJO, AMARILLO Y VERDE Y LA WIPHALA: FRENTE A FRENTE

Personalmente, creo que la adoración que algunos hacen de los símbolos patrios es el producto de la perversión del civismo, inculcado por el sistema educativo oficial. Eso no quiere decir que no los respete; los símbolos patrios, por la historia positiva que representan, merecen respeto, pero su personificació n y veneración fanática es algo con lo que no estoy de acuerdo.

Pero en realidad, si bien yo respeto la bandera, no estoy dispuesto a exigir o a imponer a otros el respeto por un símbolo que fue usado en la consolidación violenta del Estado boliviano, como rector de todas las almas y tierras comprendidas en su territorio. Sería como exigirle a una víctima que cuelgue un retrato de su victimario en el lugar preferido de su casa y que además le rinda honores, y si es que hoy en día vemos la tricolor hondeando en los territorios indígenas, sabemos ahora que esto se originó como una imposición, más allá del respeto que los indígenas puedan tener, o no, por este símbolo.

Durante los primeros días de agosto de este año, la wiphala y la tricolor quisieron ser enfrentadas a partir de lo que representan, pero el debate no fue imparcial: se ha cuestionado la legitimidad de la wiphala como símbolo representativo, no solo de Bolivia, sino de los propios indígenas de occidente, intentando mostrar que es una copia advenediza de otros símbolos o que su origen es reciente.

QUÉ REPRESENTA UNA BANDERA Y CUÁL DEBE SER SU ORIGEN

En ningún manual oficial se dice que la bandera, como símbolo patrio, debe tener un origen místico, totalmente documentado y que se hunda en la historia de las primeras edades de la humanidad. Y eso es precisamente lo que se le reclama al origen de la wiphala, para que se le reconozca el derecho a ser símbolo patrio.

Si analizamos el origen del tricolor, nos encontraremos con el desencanto de que su origen es tan poco romántico o místico como el de la wiphala; pero considero que ninguno de estos atributos en realidad marcan la legitimidad de un símbolo. Cuando uno adopta un símbolo, como por ejemplo la Salamandra, lo que se busca es plasmar una metáfora visual que tenga un significado sublime para quien lo utiliza. Creo que eso es suficiente para que otros puedan respetar ese símbolo como legítimo para quien lo usa.

Se dirá que en el caso de la wiphala, ésta no representa a toda Bolivia, pero lo cierto es que representa a una parte y a una muy grande. Ciertamente me parece un error que su uso sea obligatorio para las instituciones del nivel central del Estado en todo el territorio nacional (más allá de si esta instrucción se cumpla o no), pero es evidente también que aquella imposición que muchos objetan como indignante, es aquella misma imposición que los indígenas de tierras altas sufrieron a lo largo de la historia de Bolivia y respecto a la que nadie de este lado reclamó. Tal vez sea la indignación del tradicional opresor: lo normal y aceptable es que los indígenas acepten y adopten todo lo nuestro: idioma, nombre, bandera, sistema educativo, etc., pero lo inaudito es que el indígena imponga, desde su situación desventajosa, un símbolo propio para que figure al lado de la tricolor con la que el Estado boliviano siempre los oprimió.

Tomando en cuenta el pluranacionalismo que nuestra Constitución adopta como principio y característica de Bolivia, no debería causar tantos resquemores el hecho de ver la wiphala al lado de la bandera, y tal vez debamos aprender la tolerancia que los indígenas demostraron a lo largo de la historia cuando adoptaron la tricolor como símbolo propio, a pesar de las atrocidades que se cometieron en su contra con la tricolor al frente.

Tal vez ver la tricolor y la wiphala hondear juntas, sea la verdadera representació n que las indígenas buscan, no una sola, sino las dos juntas, que representan el Taypi Tinku o el centro donde los contrarios se encuentran para convivir en equilibrio, más allá de sus diferencias y sin negar que éstas existen. Tal vez éste sea el mejor retrato de lo que es Bolivia.

13 may. de 2009

Invitacion Encuentro organizaciones


Encuentro Abierto:
Marcha Mundial por la Paz y la No Violencia




Tomás Hirsch, Representante Latinoamericano de la Marcha Mundial por la Paz y la No Violencia, tiene el agrado de invitarle(s) a participar del Encuentro con Organizaciones Sociales, Instituciones y Personalidades de nuestro medio que se llevará a cabo en el patio cultural del Palacio Chico, calle Ayacucho esquina Potosí, el día 15 de mayo a horas 18:30.


“Si este mundo merece ser otro mundo, esta marcha merece millones y millones de pies”
Eduardo Galeano

13 abr. de 2009

Campaña de Adhesiones

El 10 de abril iniciamos la primera campaña mundial de adhesiones para la Marcha Mundial por la Paz y la No-Violencia. Contamos ya con algunas adhesiones internacionales importantes en: www.marchamundial.org

Tu adhesión puede ser muy importante, sumate, adherí a este histórico evento.

Ley Electoral - EJEMPLO HACIA LA NO-VIOLENCIA

Estamos muy lejos de la violenta dictadura militar que sacudió a Latinoamérica bajo comando a distancia del imperialismo norteamericano en los años ochenta; de la misma manera, nos alejamos también de la secuela neoliberal, que no es otra cosa que una nueva forma de comando a distancia que todavía perdura en los títeres de una oposición a un gobierno que ha sabido avanzar en el fortalecimiento de la democracia y la participación de los pueblos hacia la sintonía del respeto y la justicia social.

El Gobierno de Evo Morales ha ejecutado cambios muy necesarios en Bolivia, destacando sus políticas sociales, la nacionalización de los hidrocarburos y telecomunicaciones, y sobre todo la nueva Constitución, que incluye sectores otrora marginados.

En este proceso de cambio, primó el ejercicio del respeto y de la democracia, pero también hubieron actos de violaciones de los derechos humanos, tanto por parte del gobierno como de la oposición (sobre todo de la oposición, según lo canta el informe de las Naciones Unidas de Marzo del 2009); pero debemos destacar el avance hacia una democracia real y no formal, cada vez más lejana a la dictadura militar de los años ochenta (en la que los derechos humanos no existían), y cada vez más lejana a la secuela neoliberal (en la que los derechos humanos eran solo de unos pocos) y que hoy perdura como común denominador de la actual oposición.

Bolivia se ha distanciado del neoliberalismo y también ha fortalecido el ejercicio democrático con 6 comicios electorales en los últimos 3 años: la elección de los representantes para la Asamblea Constituyente; tres referéndums autonómicos por parte de la oposición; un referéndum revocatorio para presidente, vicepresidente y prefectos; y el referéndum ratificatorio y dirimitorio sobre la nueva constitución y el latifundio. A esto se agregaría una nueva elección para el ejecutivo y el legislativo en diciembre de este año, incluyendo el voto en el extranjero, y para lo cual debe aprobarse una nueva ley electoral, que esta siendo negada por la oposición bajo la argucia de pedir la renovación del padrón.

Renovar el padrón representaría alargar el tiempo para la realización de las elecciones, hasta incluso tres años más. Esto ha causado una crisis en el congreso y la molestia de diferentes sectores sociales que amenazaron con cercar el congreso y un nuevo acto de violencia psicológica en contra de la oposición, sin embargo surgió la ejemplar medida, no-violenta, de la mano del presidente Evo Morales, con una huelga de hambre masiva pide al congreso aprobar la nueva ley, suspendiendo el tradicional cerco, y elevando el anhelo del voto en el extranjero, sin embargo esto no fue tomado en cuenta por la oposición que empecinada en su argucia, respondió con gritos en insultos abandonando el congreso y buscando generar mayor irritación social.

Pero que lejos estamos de la dictadura militar, y que lejos quedaremos también del neoliberalismo, pues el enfrentamiento y la violencia ya no son la forma de resolver las cosas, este es el nuevo ejemplo del presidente Evo Morales, que acaba de comprometerse en financiar la renovación del padrón, cediendo en gesto generoso ante la oposición, pero sobre todo, evitando su provocación hacia la violencia. Este es un buen ejemplo que debe destacarse, el congreso tiene la obligación de aprobar el nuevo padrón y la oposición tiene la obligación moral de reconocer el fracaso de sus provocaciones. El neoliberalismo es incompatible en una nueva era donde el respeto y la solidaridad son la base para una regionalización latinoamericana, libre cualquier comando a distancia y libre de violencia.

Eso es lo que nos interesa, y eso es lo que queremos rescatar en esta Marcha Mundial por la Paz y la No-Violencia.


Daniel Rodríguez
miembro del MOVIMIENTO HUMANISTA

10 mar. de 2009

Invisibles en Cochabamba

Actividad del 18 de febrero, "No al Radar en Rep. Checa" - Invisiblñes en Cochabamba - Bolivia. Hubo muchisima prensa, en TV, radio y escrita. Fue sencillito, pero efectivo y por supuesto el enmarqeu era la Marcha Mundial

4 mar. de 2009

Actos contra la Guerra

Bolivia, Marzo de 2009

Por. Daniel M. Rodríguez Peña
JOVENES X LA NO VIOLENCIA
FRENTE DE ACCION HUMANISTA

Hoy en día vivimos una situación muy riesgosa, consistente en el
peligro de un desastre nuclear indeterminable, por ello debemos
manifestarnos contra la Guerra, debemos exigir la Paz y la
No-Violencia como única salida. Nuestro objetivo es crear conciencia
social, la Marcha Mundial por la Paz y la No-Violencia busca eso:
crear conciencia; para ello queremos desencadenar acciones ejemplares
que ganen terreno a las creencias trogloditas que justifican el uso de
la Guerra y de los otros diferentes tipos de Violencia. Queremos y
tenemos la oportunidad histórica de esclarecer adecuadamente a nuestro
medio, en conjunto a diferentes personas y organizaciones que se
sensibilizan y adhieren a la causa. En este mes de Marzo, en Bolivia,
tenemos dos hitos importantes referidos a la inutilidad de la guerra
que podemos aprovechar para nuestras acciones ejemplares en conjunto a
otras personas y organizaciones.

El primer hito es de carácter mundial: 20 de Marzo, 6 años de la
invasión de Estados Unidos a Irak (2003), una guerra injustificada que
por un lado ha dado como resultado, cientos de miles de personas
asesinadas, heridas y mutiladas; y que por otro lado ha despertado el
repudio de millones de personas en todo el mundo, particularmente en
el mismo territorio de los Estados Unidos, evidenciándose la necesidad
de deponer dicha invasión, y despertando la respuesta de Barak Obama,
nuevo presidente de los Estados Unidos, con la promesa de retirar las
tropas invasoras desde el mes de enero de 2010.

La respuesta del presidente Barak Obama es muy destacable, pues en su
candidatura se apoyo en los grupos y movimientos pacifistas, y ahora
esta demostrando ser coherente en su accionar, pero tampoco esta demás
decir que dicha respuesta sería muy difícil de imaginar sin los
constantes actos de repudio que se han dado en todo el mundo como
reproche al inicio y desarrollo de la invasión de Estados Unidos a
Irak. Los actos de repudio en todo el mundo que consistieron en
expresiones artísticas musicales, plásticas, concentraciones, actos
públicos, declaraciones, formación de símbolos de paz, formación de
símbolos de no-violencia, y hasta lanzamiento de zapatos (¿?), estos
actos hoy deben celebrar su victoria, pues han promovido la respuesta
de un nuevo gobierno que busca ser coherente con su población y con el
mundo.

El segundo hito es el tema del Mar para Bolivia, pues este 23 de Marzo
se conmemora el día del Mar en Bolivia; 130 años de la primera batalla
de la Guerra del Pacífico (1879). Nuestro país ha sabido mantener
firme su decisión de recuperar la salida al mar y ello ha dado lugar a
manifestaciones de apoyo en otros lugares del mundo y también en
Chile, destacándose el Acto del 10 de Marzo de 2006, donde el
presidente de Bolivia, Evo Morales en el Estadio Nacional de Santiago
de Chile, luego de ser recibido por el vocero del humanismo para
Latinoamérica, Tomás Hirsch, fue sorprendido ante la presencia de más
de cinco mil representantes de movimientos sociales y humanistas de
Chile que clamaban "Mar para Bolivia". Sin lugar a dudas que estas
acciones promueven el acercamiento de las relaciones entre los
respectivos gobiernos para dar una solución justa, oportuna y
no-violenta a esta temática.

Fue por una guerra que Bolivia perdió su salida al Mar y no será por
otra guerra que la recuperará, sino más bien por medio del diálogo y
la comprensión del proceso de regionalización latinoamericana. De ello
habla la nueva constitución boliviana que renuncia a la Guerra como
instrumento para resolver conflictos, de ello habla la presidenta de
Chile, Michel Bachellet, que adhiere y se suma a la Marcha Mundial por
la Paz y la No-Violencia. Es claro que la Guerra del Pacífico solo
llevó a tres países (Perú, Bolivia y Chile) al inútil enfrentamiento,
que en suma solo benefició a intereses transnacionales con las
riquezas del guano y del salitre, matando y sacrificando gente
inocente, y despojando a Bolivia de una salida al Mar, abriéndose una
herida histórica que hoy busca ser superada, no por medio de la guerra
ni la conveniencia de la especulación del dinero, sino por la
sensibilización de nuestras poblaciones en el marco de la
regionalización latinoamericana.

Para culminar esta nota debemos decir que con el compromiso del retiro
de las tropas invasoras de Irak debemos celebrar un avance que se da
como respuesta del clamor de millones de personas en todo el mundo que
no creen en la metodología de la guerra; mientras con el Mar para
Bolivia por medio del diálogo y la comprensión del proceso de
regionalización latinoamericana y sin el uso de la guerra ni la
violencia, debemos destacar un proceso no-violento de reconciliación
de una herida histórica de la cual nuestros pueblos no son culpables
(ni Chile, ni Bolivia, ni Perú). Avanzamos en el presente,
reconciliamos en el pasado y nos comprometemos con el futuro mediante
la Marcha Mundial por la paz y la No-Violencia, queremos superar la
posibilidad de desastre nuclear, así como también queremos superar
todo otro tipo de violencia.

22 ene. de 2009

Obama - Una oportunidad para la paz

21 de Enero 2009

 

 

Ayer asumió Barack Obama. Sin duda su elección abre caminos de esperanza y eso permite comprender la masiva asistencia de casi dos millones de personas en las afueras del Capitolio y otros cuantos cientos de millones siguiendo la transmisión en el mundo entero. Detrás de la apacible voz de este representante político está la esperanza de millones de personas alrededor del mundo que quieren un mejor futuro. Por esto, la investidura de Barack Obama es una gran oportunidad para hacer un resuelto llamado a la paz, al desarme y al retiro de las tropas invasoras en distintas partes del mundo.

Tiene la oportunidad el Presidente demócrata, si su modelo es Martin Luther King como ha dicho en varias oportunidades, de provocar cambios en las políticas externas que lleven a una distensión global que nos aleje de los peligros actuales.

Es necesario desactivar las inminentes amenazas de una guerra nuclear y detener la violencia de naciones beligerantes y grupos fanáticos de diferentes colores. Es necesario corregir en profundidad el modelo económico con su desastre financiero que ha terminado desencadenando esta crisis mundial. Bien sabemos que vivimos en un sistema globalizado donde nadie está aislado y las decisiones tomadas alrededor del mundo nos afectan. Y cualquier trabajador chileno lo sabe con creces.

En su discurso como nuevo Presidente, Obama ha dicho "Vamos a llevar al mundo al progreso (…) con cooperación y entendimiento entre las naciones". Y llevar al mundo al progreso significa escuchar la voz de todos. Creo que todos (o casi todos) queremos la paz, queremos la igualdad, queremos legar a nuestros hijos un planeta donde el Ser Humano respete al Ser Humano, y quiera y cuide, por cierto, a la naturaleza.

Valoramos cuando el nuevo Presidente dice que Estados Unidos "tiene que desempeñar su papel en el alumbramiento de una nueva era de paz". Esperamos que sus palabras no queden sólo en sonidos al viento. Ayudaremos para que se traduzcan en acciones y permitan al mundo vivir en Paz.

Estados Unidos, una nación de más de 300 millones de hombres y mujeres, en su gran mayoría inmigrantes, hijos de inmigrantes y nietos de esclavos, ha aportado mucho al mundo, pero también ha causado demasiado daño y dolor. Hoy tiene la gran oportunidad de reparar el mal causado, contribuyendo a la construcción de un mundo mejor.

 

 

Tomás Hirsch

Nueva Constitucion de Bolivia